transition year en irlanda

Por qué recomendamos estudiar Transition Year en Irlanda

Estudiar el Transition Year en Irlanda es el equivalente a 4º de la ESO en España. Es un curso en el que los estudiantes no realizan exámenes en Irlanda ya que está enfocado a que conozcan diversidad de asignaturas y disciplinas que les ayuden a conocerse mejor a sí mismos para así saber a qué se quieren dedicar en la vida y qué les gustaría estudiar en la universidad. De este modo no tienen que estar preocupados de aprobar exámenes y se centran en realizar trabajos de investigación, exponerlos en público, discuten sobre temas actuales, leen y ven documentales y luego realizan trabajos sobre los mismos. Durante el Transition Year en Irlanda explican cómo tienen que elaborar un currículum y cómo comportarse en las entrevistas de trabajo, también suelen trabajar de forma voluntaria un día a la semana y realizan muchas actividades y excursiones que les informan sobre las distintas profesiones guiandolos en su futuro académico y profesional. Es este por tanto un año ideal para los estudiantes internacionales porque no tienen la presión de los exámenes y pueden centrarse en la práctica y dominio del idioma inglés. La organización del Transition Year fomenta enormemente el que el estudiante practique el idioma continuamente durante la realización de trabajos en grupo, investigación y lectura de libros, exposición en público, experiencia laboral. Además, y para tranquilidad de los padres, es convalidable completamente y no suele suponer un retraso en el alumno a su vuelta a España, ya que coincide con la finalización de una etapa, la ESO, y en España tampoco es un curso difícil. Los estudiantes a su vuelta de Irlanda, como vuelven bastante pronto, a finales de mayo, les es suficiente con estudiar durante el mes de Junio en alguna academia las asignaturas de Matemáticas y Lengua, o quizás alguna de ciencias, y luego al inicio del curso se les puede proporcionar algún refuerzo en esas asignaturas más fuertes. Normalmente los estudiantes suelen continuar sus estudios sin problemas, e incluso presentan claras ventajas frente a sus compañeros españoles al haber desarrollado otras capacidades como son la realización de trabajos en grupo, creatividad y capacidad analítica, así como hablar y discutir en público, capacidades que se valoran también en los años de Bachillerato.